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How to keep your makeup fresh in the heat with our brush & sponge tips

Cómo mantener tu maquillaje fresco en el calor con nuestros consejos para brochas y esponjas

Hannah Pycroft

Todas conocemos la dificultad de intentar mantener nuestro maquillaje impecable cuando la temperatura empieza a subir. No hay nada peor que salir con un rostro perfectamente maquillado, solo para ver cómo se derrite con el calor. ¡Pero no te preocupes! Con las herramientas y técnicas adecuadas, puedes mantener tu maquillaje fresco todo el día, sin importar el calor que haga. En este artículo, te contaremos todo lo que necesitas saber sobre cómo usar tus brochas y esponjas como una profesional para combatir el calor del verano.

Así que, toma tu bebida helada favorita, siéntate y sumerjámonos en la guía definitiva para mantener tu maquillaje fresco en el calor con nuestros consejos sobre brochas y esponjas.

Preparar la piel

 

Lo primero es lo primero, empieza con un lienzo limpio. Limpia tu rostro para eliminar cualquier suciedad, grasa o restos de maquillaje. Esto ayuda a que el maquillaje se aplique suavemente y dure más tiempo. Utiliza un limpiador suave que no elimine los aceites naturales de tu piel.

A continuación, ¡hidrata! Aunque tengas la piel grasa, no te saltes este paso. Opta por una crema hidratante ligera y sin aceite que hidrate sin dejar sensación grasosa. Esto ayuda a crear una base suave para tu maquillaje y mantiene tu piel equilibrada.

Ahora, hablemos del primer. Este podría ser tu nuevo mejor amigo en verano. Un buen primer no solo alisa tu piel, sino que también ayuda a que tu maquillaje se adhiera mejor y permanezca en su lugar. Busca primers que sean matificantes o que tengan propiedades para rellenar los poros para mantener a raya el brillo y crear un lienzo impecable.

Finalmente, no olvides el SPF. Proteger tu piel de los dañinos rayos del sol es crucial, especialmente cuando pasas más tiempo al aire libre. Elige un protector solar de amplio espectro con al menos SPF 30 y deja que se absorba antes de aplicar el maquillaje. Algunas cremas hidratantes y primers vienen con SPF incorporado, lo cual es una excelente manera de simplificar tu rutina.

Elegir las herramientas adecuadas

 

Ahora que tu piel está preparada y lista, es hora de hablar de los jugadores más valiosos de tu rutina de maquillaje: las brochas y las esponjas. Las herramientas adecuadas pueden marcar una gran diferencia en cómo se ve y dura tu maquillaje, especialmente con el calor. Analicemos las mejores opciones para mantener tu rostro impecable todo el día.

Brochas

 

Las brochas son esenciales para una aplicación y difuminado precisos. Aquí tienes algunos tipos que son especialmente buenos para el clima cálido:

  1. Brocha para punteado (Stippling Brush): Una brocha para punteado tiene cerdas de doble fibra que funcionan de maravilla para aplicar la base de maquillaje de forma ligera y uniforme. Esto te ayuda a lograr un acabado impecable y aerografiado sin aplicar demasiado producto, lo cual es perfecto para esos días calurosos en los que quieres que tu piel respire.
  2. Brocha en abanico (Fan Brush): Esta puede parecer delicada, pero es muy potente para aplicar iluminador o bronceador. Una brocha en abanico permite una aplicación ligera y uniforme, dándote ese brillo besado por el sol sin que tu piel se vea grasosa. También es ideal para quitar el exceso de polvo.
  3. Brocha para polvos: Una brocha para polvos grande y esponjosa es tu mejor amiga cuando se trata de fijar tu maquillaje. Úsala para aplicar una capa ligera de polvos translúcidos para mantener el brillo bajo control. Las cerdas esponjosas distribuyen el polvo de manera uniforme, evitando cualquier zona apelmazada.
  4. Brocha para rubor: Una brocha para rubor suave y angulada ayuda a aplicar el rubor de forma suave y natural. La forma angulada se adapta a los contornos de tus mejillas, dándote un rubor de aspecto natural que dura, incluso con el calor.

Esponjas

 

Las esponjas de maquillaje son fantásticas para crear un aspecto impecable y difuminado. Aquí tienes los tipos que deberías tener en tu arsenal:

  1. Esponja difuminadora: Es imprescindible por una razón. Cuando está húmeda, proporciona un acabado húmedo e impecable, perfecto para el verano. Úsala para aplicar la base, el corrector e incluso el rubor o el bronceador en crema. La clave es dar pequeños golpecitos, no arrastrar, la esponja sobre la piel para una aplicación uniforme.
  2. Dúo de borlas Rubycell: Este par de borlas en dos texturas te permite aplicar sin esfuerzo fórmulas en crema, líquidas y en polvo.
  3. Mini esponja: Estas versátiles esponjas son geniales para todo, desde aplicar la base hasta difuminar el corrector. Su forma las hace ideales para llegar a los rincones y grietas de tu rostro, como alrededor de la nariz y debajo de los ojos.

    Ahora que tienes las herramientas adecuadas, vamos a ver las técnicas que mantendrán tu maquillaje fresco e impecable, incluso con el calor. La forma en que aplicas tu maquillaje puede marcar una gran diferencia en su duración. Así es como debes usar tus brochas y esponjas como un profesional.

    Aplicación de la base

     

    Una beauty blender húmeda o una esponja de maquillaje es perfecta para aplicar la base en climas cálidos. La humedad ayuda a que la base sea más ligera, dándote una capa ligera y transpirable que no se siente pesada. Así es como se hace:

     

    1. Humedece la esponja: Pasa la esponja por agua y exprime el exceso hasta que esté ligeramente húmeda.
    2. Aplica la base: Aplica pequeños puntos de base en tu rostro o una pequeña cantidad directamente sobre la esponja.
    3. Difumina: Da pequeños toques suaves con la esponja sobre tu piel, usando un movimiento de punteado. Esto ayuda a que la base se difumine sin dejar marcas, dándote un acabado natural y húmedo.

     

    Para un aspecto más aerografiado, una brocha para punteado puede ser tu mejor amiga. Es ideal para aplicar la base de manera uniforme y ligera:

     

    1. Aplica la base: Pon una pequeña cantidad de base en el dorso de tu mano.
    2. Sumerge la brocha: Da pequeños toques con la brocha en la base, recogiendo una pequeña cantidad de producto.
    3. Puntea: Con movimientos circulares ligeros, puntea la base sobre tu piel, concentrándote en difuminarla hacia afuera desde el centro de tu rostro.

    Fijar el Maquillaje 

     

    Fijar el maquillaje con polvos es crucial para prevenir el brillo y mantener todo en su lugar:

    1. Elige tus polvos: Opta por unos polvos fijadores translúcidos para evitar añadir color o peso extra.
    2. Aplica los polvos: Sumerge una brocha de polvos esponjosa en los polvos, sacude el exceso y pásala suavemente por tu rostro. Concéntrate en las zonas que tienden a volverse grasas, como la zona T (frente, nariz y barbilla).
    3. Presiona y desliza: Para una mayor duración, presiona los polvos sobre tu piel utilizando un movimiento de deslizamiento con la brocha. Esta técnica ayuda a fijar la base y a evitar que se derrita.

    Una brocha en abanico es ideal para aplicar bronceador o iluminador sin exagerar:

    1. Sumerge ligeramente la brocha en abanico en tu bronceador. Sacude cualquier exceso de producto.
    2. Desliza la brocha a lo largo de tus pómulos, sienes y línea de la mandíbula para un look natural y besado por el sol.

    Para un rubor de aspecto natural, una brocha de rubor en ángulo es tu mejor opción:

    1. Gira la brocha en el rubor y sacude el exceso.
    2. Sonríe para encontrar las manzanas de tus mejillas y desliza suavemente la brocha hacia arriba en dirección a tus sienes. Difumina bien para evitar líneas marcadas.

    Con estas técnicas, podrás aplicar tu maquillaje de una manera ligera, natural y a prueba de calor. A continuación, te daremos algunos consejos rápidos para retocar tu maquillaje a lo largo del día y mantenerte con un aspecto fresco y fabuloso.

    Retoques a mediodía

     

    Incluso con las mejores técnicas de aplicación, un pequeño mantenimiento a mediodía puede ayudar mucho a mantener tu maquillaje fresco con el calor. Los papeles secantes son un salvavidas para absorber el exceso de grasa sin alterar tu maquillaje:

    1. Seca, no frotes: Presiona suavemente un papel secante sobre las zonas grasas, como la zona T. Evita frotar para no eliminar el maquillaje.
    2. Varias hojas: Usa varias hojas si es necesario, pero siempre seca suavemente para mantener la integridad de tu maquillaje.

    Después de secar, es posible que necesites una ligera capa de polvo para restaurar un acabado mate:

    1. Sumerge tu brocha de polvos esponjosa en polvos translúcidos y sacude el exceso.
    2. Pasa la brocha sobre las zonas brillantes para fijar el maquillaje y reducir el brillo. Usa una mano ligera para evitar que se apelmace.

    Refrescar el maquillaje

     

    Una esponja de maquillaje húmeda puede ayudar a refrescar y difuminar la base sin añadir más producto:
    1. Humedece ligeramente tu esponja si se ha secado.
    2. Presiona y desliza suavemente la esponja sobre las zonas donde tu maquillaje se haya asentado o desvanecido. Esto ayudará a difuminar el maquillaje existente y a suavizar cualquier pliegue.
    Un spray fijador puede revivir y fijar tu maquillaje, proporcionando un acabado fresco y húmedo:
    1. Sostén el spray fijador a unos 20-25 cm de tu rostro.
    2. Cierra los ojos y rocía tu rostro de manera uniforme. Deja que se seque naturalmente para un aspecto refrescado.

    Considera llevar un pequeño kit de retoque con elementos esenciales como un spray fijador de tamaño de viaje, papeles absorbentes, una mini brocha para polvos y un compacto de polvos. Esto facilita los arreglos rápidos sobre la marcha. Al incorporar estas técnicas de retoque a mediodía, puedes asegurarte de que tu maquillaje se mantenga fresco e impecable, sin importar el calor que haga.

     

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